Hay personas que no pertenecen a nuestra familia ni círculo de amigos pero que se vuelven cruciales en nuestra vida; nos marcan profundamente o simplemente ayudan a transitar por un momento difícil. Gracias a ellas nos preguntamos si en verdad existe el destino…
Algo semejante ocurre con “Señor Lazhar” (“Monsieur Lazhar”), escrita y dirigida por el canadiense Philippe Falardeau, cuya historia se centra en personajes absolutamente contrastantes.
Por un lado tenemos a los alumnos de una escuela canadiense de clase media, entre los que se encuentran Alice (Sophie Nélisse) y Simón (Émilien Néron). Estos pequeños sufren un importante transe cuando su maestra se suicida justo en el salón de clases.
Por otro se encuentra Bachir Lazhar (Mohamed Fellag), procedente de Argelia, que se ofrece a sustituir a la educadora tras leer su caso en la prensa.
Él no entiende del todo la idiosincrasia ni cosmovisión de los niños ni la escuela, pero es justamente su bagaje cultural el que le permite conectar con los estudiantes, a la par que él mismo transita por una tragedia personal.
Nominada al Óscar como Mejor Película de Lengua Extranjera este año, es una exploración del ser humano mientras lidia con la muerte, sin importar si se es niño o adulto.
Paulatinamente Falardeau nos revela quiénes son estos personajes, qué esconden, por qué duelen, cómo los afectan sus circunstancias y la manera en que canalizan esos sentimientos en conductas particulares: en ocasiones violentas, en otras con desesperación y en algunas más con gracia y madurez.
El filme es un vistazo a lo que ocurre en las aulas hoy en día, así como un homenaje hacia aquellos maestros que no tienen miedo a discutir los problemas, pues saben que el ser humano está hecho para compartir y comunicar.
Muestra a un profesor que a pesar de la amargura que ha marcado su historia personal no se cierra al contacto humano como en su momento hizo el personaje Henry Barthes, interpretado por Adrien Brody en “Indiferencia” (“Detechment”), de Tony Kaye.
A través de la subtrama de Simon, se explora el tema de la violencia y la irracional idea de que si las cosas no se discuten los conflictos se desvanecen o son inexistentes; pero también aborda la migración, que se ha vuelto el pan de cada día en nuestro mundo globalizado.
Basado en la obra de teatro “Bachir Lazhar”, de Évelyne de la Chenelière, escrita a modo de monólogo, el filme fue adaptado por Falardeau, quien creó varios personajes para contar la historia de un maestro interesado por sus alumnos.
Se trata de un drama realista en el que el trabajo del elenco infantil sorprende por su oscura temática y realistas resultados; pero quien sin duda roba cámara es Fellag, pues a través de su bondadosa fisonomía conecta con el público desde el primer instante que aparece a cuadro.
Twitter: @mabsalinas
Calificación
Mensaje Ignorar los problemas no sirve de nada, hay que enfrentarlos y sufrirlos cuando es necesario.
Dirección Falardeau saca avante este drama con todo y que buena parte del reparto son niños.
Actuaciones Nélisse y Néron sobresalen del resto del elenco infantil y Fellag conmueve a cada instante.
Guión El cineasta consigue apropiarse de la historia, la cual tiene un protagonista entrañable.
Fotografía Lejos de ser preciosista no tiene miedo de mostrar la realidad; hay muchos momentos cámara en mano.
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