Abraham Lincoln, el presidente número 16 de Estados Unidos no sólo fue un fuerte oponente de la expansión de la esclavitud en dicho país, también fue un cazador de vampiros, aunque probablemente ustedes no lo sabían, ¿verdad?
Es esa la premisa de "Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros" (Abraham Lincoln: Vampire Hunter"), película de Timur Bekmambetov, el también director de "Se Busca" ("Wanted", 2008).
Basada en la novela de ficción de Seth Grahame-Smith, quien también colaboró como guionista, la historia cuenta la vida oculta de Abraham Lincoln (Benjamin Walker), quien además de ser presidente se convirtió en un cazador de vampiros tras enterarse de que su madre murió asesinada por una de esas criaturas.
Según la cinta, si no recordamos al ex presidente como un cazador es porque lo que nosotros sabemos de él es tan solo un fragmento de la verdad. Incluso al inicio escuchamos una frase que juega con esta idea, al esclarecer: "La historia recuerda la batalla, pero olvida la sangre".
Se trata de una mezcla de hechos verídicos con ficción que muestran a Lincoln fuera del acartonado esquema de político y lo convierte en una especie de héroe al estilo Van Helsing.
A pesar de que la trama puede parecer bastante absurda por el tema de reunir en una misma realidad al personaje con los vampiros, éstos son sólo la excusa para mostrarnos la lucha por la libertad y la igualdad que este hombre mantuvo durante toda su vida.
En este sentido, los vampiros representan a las fuerzas opresoras que se niegan a aceptar la emancipación declarada por él, incluso las escenas de la Guerra Civil hacen alusión a los estados del sur (quienes no aceptaban la abolición).
La cinta, producida por Tim Burton, cuenta con impresionantes efectos especiales, además de que en su formato 3D consigue hacer que el espectador se sienta dentro de la trama, pues detalles como la lluvia que cae o el polvo que se ve a contra luz parecen poder tocarse.
Aunque en general tiene un buen ritmo, por momentos éste se cae y hace que la historia pierda fuerza. Sin embargo, es innegable que cuenta con atrapantes secuencias de acción en las que las tomas son bastante sobresalientes.
Además de estos elementos, vale la pena resaltar el buen trabajo hecho con el maquillaje, sobre todo el de Walker, quien gracias a éste logra convencernos de que va envejeciendo conforme lo hace Lincoln.
Cabe señalar que la película tiene una importante carga de violencia, ya que la forma preferida del protagonista para lidiar con los chupasangre es cortando cabezas con su hacha de plata.
Hay que admitirlo, no suene nada bien la mescolanza, pero es necesario darle una oportunidad, son varios los elementos que consiguen que la historia resulte atractiva.
Calificación
Mensaje Por medio del personaje de Lincoln aprendemos a luchar por nuestros ideales, pero dada la naturaleza de la historia vemos estos ideales cumplirse por medio de violencia.
Dirección Bekmambetov lleva la cinta por un buen camino y logra un equilibrio entre lo histórico y lo ficticio.
Actuaciones El elenco en general ofrece buenas actuaciones, la de Walker como Abraham es bastante convincente.
Guión Escapa de lo predecible, engloba la esencia del personaje y la combina de forma inteligente con la metáfora de los vampiros.
Fotografía Cuenta con tomas muy bien planeadas y escenarios cuyos colores contrastan dependiendo de lo que ocurre en escena. Se emplean tonos cálidos y opacos para situaciones que nos recuerdan lo histórico; mientras que en las peleas con vampiros predominan tonos fríos.
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