¿Puede un hombre escapar de su destino? “Furia de Titanes 2” (“Clash of the Titans”, 2012), dirigida por Jonathan Liebesman, sigue de cerca la segunda parte de la historia de Prometeo, un semidios griego, destinado a librar importantes batallas para el bien de la humanidad.
La historia sucede una década después de la heroica victoria de Perseo (Sam Worthington) sobre el monstruo Kraken. Ahora, éste trata de vivir una vida tranquila en un pueblo de pescadores junto a su hijo Helio (John Bell).
Mientras tanto, una lucha por el reinado en el Olimpo causa estragos entre dioses y Titanes. Peligrosamente debilitados por la falta de devoción de la humanidad, los dioses están perdiendo el control de los Titanes encarcelados y sobre su feroz líder, Cronos.
Perseo no puede ignorar su verdadera vocación cuando Hades (Ralph Fiennes), junto con Ares (Tamer Hassan), traiciona la lealtad del rey del Olimpo y hacen un trato con Kronos para capturar a Zeus (Liam Neeson).
A decir verdad, el conflicto principal es bastante simple, sólo sirve para sacar al personaje principal de su zona de confort y meterlo a la batalla. Muchas de las escenas son poco desarrolladas y carecen de profundidad. Al igual que la primera, la historia no logra entretener lo suficiente.
A pesar de esto, el mundo de fantasía que se construye para esta segunda parte, tiene un enfoque más realista y creíble.
Los efectos especiales y las criaturas mitológicas son lo que más resalta en la película, que sin duda alguna significó una mejoría tras la primera entrega. En ésta incluso el 3D tiene una mayor calidad aunque quizá no la suficiente, ya que son pocos momentos en pantalla los que logran brillar con esta herramienta.
Sin embargo, las actuaciones siguen siendo bastante flojas a pesar de contar con grandes actores. En otras palabras, la película supera a su antecesora pero esto no quiere decir que sea una maravilla. De hecho, la anterior agradó a pocos especialistas y fue duramente criticada. Es una cinta como para pasar un rato entretenido con la familia o los amigos, no obstante pasará sin pena ni gloria por las salas de cine.
Calificación
Mensaje El personaje de Ares nos deja ver que la envidia no conlleva nada bueno; mientras que Zeus y Hades muestran que siempre hay espacio para el arrepentimiento y el perdón. Por medio de Perseo aprendemos que no podemos desistir de nuestras obligaciones.
Dirección Liebesman, no consigue crear una historia lo suficientemente solida y entretenida, pero mejora en algunos aspectos de producción comparación de la primera dirigida por Louis Leterrier.
Actuaciones Son en general bastante planas, monótonas y poco sobresalientes a pesar del gran elenco que conforma la cinta.
Guión Es probablemente el punto más débil. La historia es poco prometedora y sólida como para cargar con el peso del filme.
Fotografía La ambientación y escenarios son visualmente atractivos y bien cuidados.
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